El sol fuerte rompió los termómetros, quemó las piedras en estas jornadas . “Como este domingo empieza la Semana Santa, siempre hay más calor”, afirman los creyentes más ancianos.
Cierto o no, decidí subir ayer sábado a la Ermita de la Popa para atrapar el último atardecer de esta Cuaresma y pensé en quienes estarán lejos en esta Semana Grande. A ellos, de manera especial, dedico mi lente esta semana.
Mientras veía ese sol asomándose por entre las nubes, no pude estar más de acuerdo con la Doctora Alicia García Santana cuando describió a esta ciudad como un “don del cielo”.
A TRAVÉS DEL TIEMPO
Cada Jueves Santo las piedras sentían el paso del Cristo de la Vera Cruz, San Juan, El Santo Sepulcro… cuando eran conducidos hacia la Iglesia Santísima Trinidad. No viví esta tradición porque no había nacido, pero espero experimentarla algún día.
Hoy Trinidad debe conformarse solo con la Procesión del Santo Entierro, el Viernes Santo. El Cristo, por su parte, permanece en el portal del templo, escuchando el clamor de sus hijos que piden salga a las calles una vez más. Pero la voluntad del pueblo no basta…

